viernes, 11 de diciembre de 2009

Transferencia

"Lloraba por tí, porque en ese sueño tú no podías hacerlo" dijo mi hermano al terminar de contar aquel sueño donde yo había perdido la capacidad de sufrir...

Entendí entonces que mi vida se ha extendido a las entrañas de otras tantas, comprendí de pronto que los amigos no somos únicamente esferas rebotando constantemente entre nosotros (el choque de una impulsa a la otra), sino algo más: jardines enteros donde las raíces de unos perforan las de los otros y se mezclan. No sólo nos impulsamos entre todos, a veces unos se refrescan con el agua que otros beben y las raíces extravían los linderos de la personalidad; estamos conectados como una gran urdimbre de cables y tripas soñando las aveces colectivas atmosferas de cada cual.

Supe así que cuando no pueda llorar mi propia desgracia habrá ojos que la lloren como suya, hoy logré entender porqué lloré algunas veces el sentimiento que otros no lloraban, entendí que aquello no era lástima (como pensaba atormentado); comprendí que la vida puede muchas veces transferir sentimientos a otros vientres y parirlos como lágrimas en ojos distantes.

No hay comentarios: