miércoles, 23 de septiembre de 2009

Llueve

Desperté sin cassette y descubrí que presioné REC mientras dormía y soñaba que soñaba,
Y ese sueño era otro
Y otro…
Y otro…
Otro…
Y…

Y mis cables palpitaban bajo la piel de la espalda, lo sabía: algún día tendrían que buscar su verdadero alimento...

Mis nervios, cual serpientes emplumadas, olvidaron la gravedad, se abrieron paso entre los huesos y los órganos blandos, brotaron de mis antebrazos, de mi cuello, de mis ojos; me despedazaron completo abriendo la piel a su paso y no pude hacer otra cosa que morir de risa.

Y allá van mis hilos... con un plug conductor de impulsos eléctricos en la punta, sedientos y listos para conectarse al cielo desteñido que hoy gotea incansable sobre sus propios charcos.
Una consola de carbón aguarda en las entrañas de esa nube, sus poros laten excitados y húmedos, con las antenas abiertas y jadeantes de lluvia diáfana.

3... 2... 1...

Mis nervios penetran cada entrada,
Soy el simio máquina,
el hombre cámara;
es mi sangre la que lleva y trae datos;
Esta dolorosa tipología de red duele y me conecto...
Hilos de mí...
hilos de mi...
hilos de...
hilos...
Hh...

Atravesada por 17 cables con mi nombre, esa masa de gas flotando sobre la ciudad en silencio gime sin pudor, su llanto de hada con fiebre es transportado a la vida misma por la resonancia entre los edificios y callejones, el eco entre las alcantarillas y cada local vacío en renta...

Pero nadie puede oírla...

Separarme de mí para correr hacia la nada; mi sangre canta nostálgica y se diluye entre los caudales de lluvia, corre armónica bajo las banquetas cuarteadas de septiembre. Y sigo en el suelo, con los nervios incrustados en el cielo; soy uno solo con las alturas, la nube es mía y me abraza como el sonido a las cuerdas; nos pertenecemos desnudos y palpitantes...

Mis ojos son miles,
Mis gotas son miles,
Mis gotas son ojos,
Mis miles son millones;
Mis ojos son gotas...
Mis ojos...
Mis gotas...

Un escalofrío recorre mis hilos como un arpa de adrenalina...

3... 2... 1...

¡Crughtt! ¡Crashhhhh!

Mi cadáver abre los ojos y aúllo aterrado como una bestia moribunda;
Tanto dolor rodeado de silencio justo ahora…
Y la explosión llega a la consola que absorbe mis pulsos...
Me convierto en una descarga eléctrica, un relámpago, un estruendo crujiente que sacude la nube... Y mi descarga es súbita como los niños cuando sacuden a los árboles empapados tras llover para mojar sus pecas sonrientes...

Y mis ojos caen de la nube...
Y mis ojos son miles...
Y mis miles son millones...
Y mis millones son gotas...
Y mis gotas caen sin parpadear...

¡Sí! La velocidad de mi caída puedo mirarla sin pausas,
Mi pantalla cerebral se divide en miles, millones…
Respiro aceleración helada al precipitarme contra las azoteas grises y azules,
mis ojos son gotas...
mis gotas son miles...
Y soy el hombre cámara.
Y mi cámara es el ojo...
Y mis ojos son miles;
Y mis miles son millones...

Deshidrato la nube que llora sentada a horcajadas sobre el bajo abdomen de mis engranes...

La nube se vuelve ligera,
ligera flota...
flota y levanta mi cadáver sonriente del suelo;
se eleva y desvanece sin dejar de llover...
Llueve, sí;
Llueven gotas,
de mi sangre,
de mi lluvia;
mis cristales...
los cristales son gotas...
Y las gotas son miles...
Los miles son millones...
Mis ojos son millones...
Y los millones llueven…
Los millones miran…
Miro dividido en gotas…
Gotas que miran…
Gotas que caen;
llueven...
caen…
Llueve…
Cae…

1 comentario:

cakes dijo...

deberíamos aprender a las gotas de lluvia. nacen de la nube y caen cumpliendo su rol haciéndolo orgullosamente y sin temor de que cuando caen se unen nuevamente al todo de donde vinieron. sin temor :)