domingo, 31 de mayo de 2009

Aurora tripula una casuela...


Abuela…
La tuya camina, la mía vuela,
No exagero, Aurora tripula una casuela.


Mi abuela no parió a mi madre,
Mi abuela es madre de sus nietos;
Mi abuela es también mi madre.


Me parió…
Nunca a pujidos, jamás sin suerte;
Bastó un mar de atardeceres y la tele.


Mi alma es de sus dedos,
De diez bultitos regordetes,
Abuelita de cuento, de leyenda;
Madre dulce, de novelas sus aretes.

Si le digo abuela, no voltea;
No por sorda —no únicamente—
Preciso sería llamarla “Mami”,
cosa justa, necesaria; inevitable.


Inevitable como llorarle al teléfono,
como babear por su pozole,
entregarle un tesoro o comer de su mole.

De pistaches y cacahuate cada sueño,
A leña y campo sabe su infancia;
Heladas, llorona, coyotes; el duende.
No lee bien, nunca escribe,
pero escucha lo que ella cuente,
no la interrumpas; no rompas el puente.

Es ella un oso de madera.
Una cabra maternal caminando entre montañas,
Y, si son montañas o cerros, no lo sé;
Finalmente son, a secas, “Los Altos”
Altos, Perote; el viento, el elote;
Desmayar en la iglesia; presumir un chipote.

Su monedero, un frijolito negro;
Sus frijoles, un milagro;
Sus milagros, anónimos
Su anonuimato; lo que el mundo se pierde.

Cuando pesan las suelas,
Cuando estorba tanta tela

Y sueño el mundo donde nada me duela...
Es entonces que extraño a mi abuela.
Porque la tuya camina, pero la mía vuela.

No exagero, es mágica;
Aurora tripula una casuela.



3 comentarios:

Amalia Z. dijo...

Leer esto me sacó una sonrisa.

thanu dijo...

wow :D efectivamente a mi = me puso feliz ,

eaa eres de xalapa ehh¡¡¡¡
jeje

saludos

Bruja Kozmica dijo...

hahha esta genial :D